viernes, 30 de junio de 2017

ENERGIA SOLAR: Enel Perú Proyecto RUBI a 145 MW

Enel Green Power recibió conformidad del Ministerio de Energía y Minas a un informe técnico sustentatorio (ITS), en el que solicita cambios para la ampliación del proyecto fotovoltaico Rubí, en Moquegua.

El informe técnico sustentatorio (ITS) solicita ampliar el número de paneles, y el valor del proyecto asciende ahora a US$ 300 millones; inicialmente se estimaba invertir US$ 170 millones.



Las expectativas iniciales eran que la planta comience a operar en el 2018.

El informe señala que el proyecto central solar Rubí cuenta con certificación ambiental aprobado y se espera introducir una mejora tecnológica en relación a los paneles fotovoltaicos, así como modificación en instalaciones.

Ahora se espera ampliar el número de módulos solares (de más de 395,000 a más de 560,000) en la zona noreste del proyecto.

La potencia instalada de este central era inicialmente de 89 megavatios; ahora se espera alcanzar los 145 megavatios, para llegar finalmente a los 180 MW.



ANTECEDENTES

Francia inaugura CARRETERA SOLAR

Las telecomunicaciones y las energías renovables está relacionadas mutuamente sobre todo en las zonas rurales donde se carece de acceso al sistemas eléctrico comercial.

El Gobierno francés ha inaugurado en Normandia  el primer tramo de 1 Km de la carretera solar del mundo. La operación ha contado con una inversión de 5 millones de euros, aportados por una subvención del Estado. Los promotores de esta proeza tecnológica esperan poder abaratar su elevado coste, su principal problema actual, a medida que aumente su producción. De momento, el Ejecutivo prevé extender el experimento a cerca de 1.000 kilómetros de vías en todo el país en los próximos 5 años.

Los primeros 2.800 metros cuadrados de placas se han instalado a lo largo de un kilómetro de la carretera departamental RD5, están conectados a la red local de distribución de Enedis. La empresa francesa Colas, filial de Bouygues que desarrolla estas carreteras solares gracias a la tecnología bautizada Wattway, estima su producción anual en unos 280 Megavatios-hora (767 Kilovatios-hora diarios, con picos de hasta 1.500 kWh en verano).

Los promotores parten de la idea de que el tráfico solo cubre las placas entre el 10 y el 20% del tiempo, dejando el resto del día la superficie al descubierto. Las carreteras son así una oportunidad de aprovechar la energía solar sin necesidad de invadir la superficie agrícola o modificar los paisajes naturales. Las baldosas en las que van incorporados los paneles solares se colocan sobre el asfalto de las carreteras ya construidas, por lo que no es necesario rehacer las infraestructuras. Su envoltorio es lo suficientemente resistente como para aguantar el paso de pesos pesados. La tecnología es el resultado de más de 5 años de investigaciones de la filial de Bouygues, en colaboración con el Instituto Nacional de la Energía Solar (INES).

Según cálculos de la Agencia de Medio Ambiente oficial (ADEME), 20 metros cuadrados de estos paneles son suficientes para cubrir el gasto energético de una vivienda (sin contar la calefacción y en base a 1.000 horas de sol anuales), 15 metros cuadrados suministran la electricidad necesaria para hacer funcionar unos semáforos y un kilómetro puede alimentar a una ciudad de 5.000 habitantes.

 Según la ministra de Medio Ambiente, Ségolène Royal, el invento, una tecnología 100% francesa que el Gobierno quiere promover, ha provocado ya el interés de China y de varios países africanos.

En el mundo de las renovables destacan su elevado precio. “Se trata de un prototipo que todavía debe responder a varias preguntas: su coste con el tiempo, su producción y su tiempo de vida dada sus condiciones de uso”, valora así Jean-Louis Bal, presidente del Sindicato de Energías Renovables. De momento, dada la inversión y la producción máxima estimada, equivaldría a un coste de 17 euros por vatio, cuando instalaciones como las centrales fotovoltaicas sobre el suelo logran disminuirlo a cerca de un euro por vatio. “Todavía es pronto, estamos a la espera de ver cómo evoluciona”, considera Bal.



“Es una proeza tecnológica incuestionable, pero es, sobre todo, un chisme bonito de precio exorbitado”, valora por su parte Marc Jedliczka, director de la asociación especializada en renovables Hespul, al diario Le Parisien. “Hay otras urgencias si queremos desarrollar la energía solar en Francia, empezando por la simplificación de los procedimientos de colocación de paneles en los techos de los edificios”, concluye.

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