martes, 9 de mayo de 2017

MOVIL RURAL. Normas para OIMR de Osiptel

El 28 Abril 2017 fue aprobado por el regulador Osiptel, las “Normas Complementarias aplicables a los OIMR”.  luego que Osiptel publicara para comentarios la resolución 156-2016-CD/OSIPTEL con un proyecto de la norma aplicable a las Facilidades de Red para los OIMR ( Operadores de Infraestructura Móvil Rural), para fomentar la cobertura de operadores móviles en zonas rurales.  Se busca que los operadores móviles con red (Telefónica, Claro, Entel y Bitel) puedan usar las redes de los operadores de infraestructura móvil rural.

La norma tiene 3 componentes:
Condiciones técnicas: características de las localidades, ubicación geográfica, proyección de demanda de tráfico, capacidad requerida, existencia o no de facilidades complementarias como energía eléctrica, opciones tecnológicas a implementarse, etc
Condiciones económicas: estructura del precio por provisión del servicio (lineal, en dos partes, por descuentos), unidad de cobro del precio (por unidad de tráfico cursado, por unidad de infraestructura provista, un monto fijo periódico, etc.)
Procedimientos específicos: inicio de la relación, procedimiento de modificación del contrato, procedimiento de adecuación a condiciones económicas más favorables, procedimiento de suspensión por falta de pago, etc
El  OIMR sería un monopolio (único ofertante de la facilidad de red) en su localidad, con el cual el OMR está obligado a contratar. Sin embargo, considerando que el poder de negociación del OMR es muchísimo mayor que el del OIMR, además que el OMR podría ser el único “demandante” de la facilidad de red en una localidad, el OSIPTEL se encuentra facultado para imponer un mandato de provisión de facilidades de red en caso que cualquiera de las partes solicite la intervención si la otra parte trata de ejercer su “poder de dominio”.

La norma se da en un contexto en el cual sigue siendo difícil poder llegar a los diversos centros poblados de las zonas rurales, por la gran inversión que ésta representa para los operadores móviles y que en algunos casos no es acompañada de una gran demanda. A ello se le suman los obstáculos que algunos municipios aún ponen a la instalaciones de infraestructura de telecomunicaciones en distintas partes del país.

En un estudio muy completo desarrollado en el ámbito rural de Puno, publicado en el libro “Comunicación móvil y desarrollo económico y social en América Latina” de Mireia Fernández-Ardèvol, Hernán Galperin y Manuel Castells, se muestra que el bienestar del hogar, medido indirectamente por el gasto per cápita, se incrementó en 20.7 % en menos de un año con el uso del servicio de telefonía celular y en 37.7 % con un uso mayor a dos años.

En el Perú por la ley N° 30083 (2013) además de incorporar la figura del Operador móvil virtual (OMV-MVNO) también se creó la figura del Operador de infraestructura móvil rural (OIMR), la cual fue creada para facilitar el acceso al servicios móviles a las zonas rurales, donde los operadores móviles con red (OMR) no cuentan con infraestructura propia.



El OIMR no tiene usuarios finales propios, numeración ni asignación de espectro radioeléctrico para servicios móviles. Su infraestructura mínimo sería una radiobase (celda) que permita la prestación de servicios móviles luego de efectuar la interconexión con los OMR. De esta manera se facilitaría el acceso de los OMR a dichas zonas rurales.

Según OSIPTEL, al segundo trimestre del 2016 existían 62.616 centros poblados rurales que carecían del servicio público móvil, es decir 65 % del total de centros poblados rurales en todo el Perú (96.472).


ANTECEDENTES

PROGRAMA TUCAN3G

Gracias al programa piloto TUCAN3G, capitaneado por la fundación española Ehas (Enlace Hispano Americano de Salud), en consorcio con otros 10 socios europeos y latinoamericanos, y financiado por la Unión Europea, se ha podido demostrar cómo se pueden establecer operadores móviles y ofrecer servicios de telefonía e Internet a comunidades rurales aisladas en la cuenca del Amazonas de manera innovadora y rentable. Utilizando femtoceldas (celdas extremadamente pequeñas y de muy bajo consumo) y sustituyendo la conexión vía satélite por WiFi de larga distancia, han conseguido desarrollar una solución a largo plazo, barata, sostenible, eficiente y con un modelo de negocio rentable en estas zonas tan complicadas.

Según la fundación, “el proyecto TUCAN3G ha arrojado unos resultados extremadamente positivos que además se alinean a la perfección con la figura del OIMR (Operador de Infraestructura Móvil Rural) aprobada en Perú. La viabilidad técnica del proyecto para llevar señal 3G a poblaciones menores de 250 habitantes y la creación de un modelo de negocio sostenible para los OIMR permiten dar un paso de gigante en estas comunidades”. La figura legal de OIMR ha sido otra de las innovaciones clave del proyecto. Antes de su creación, la licencia de operar en estas zonas la tenían exclusivamente las grandes corporaciones de telecomunicaciones que, como hemos visto, no ven rentabilidad en la inversión. La creación de esta figura legal posibilita la creación de operadores más pequeños con tecnología e infraestructura diferente, lo que permite otras dinámicas de costes, que el proyecto TUCAN3G ha conseguido demostrar económicamente rentable.

Además, como ya ha demostrado la fundación EHAS en otros contextos, la llegada de las redes de comunicación contribuye a mejorar la atención sanitaria —comunicando a los técnicos de salud rurales con los médicos que trabajan en zonas urbanas—, modernizar el sistema educativo e, incluso, ayudar a impulsar el desarrollo económico de la zona.

La Fundación EHAS, dirigida por el emprendedor social español Andrés Martínez, lleva más de 15 años trabajando para contribuir al desarrollo de las zonas rurales aisladas a través del uso apropiado de las tecnologías de la información y la comunicación. Así, se ha centrado tanto en el desarrollo de sistemas de telecomunicación apropiados para estos escenarios como en la creación de servicios destinados a mejorar la calidad de vida de la población mediante servicios de telemedicina, teleducación o apoyo al emprendimiento local.

Basado en todos estos logros, y en especial el éxito del proyecto TUCAN3G, la fundación EHAS inicia ahora con el apoyo del CAF, Banco de Desarrollo de América Latina, el proyecto Napo. Se pretende impulsar la penetración de telefonía celular (voz y datos) en zonas rurales muy aisladas de Perú, validando un negocio social sostenible en toda la cuenca del río Napo, mejorando además la atención materno-infantil (prevención, promoción y atención) y especialmente la educación en salud.


REGISTRO DE OIMR

Mayu Telecomunicaciones es el primer operador de telecomunicaciones que obtuvo el registro de OIMR (Operador de infraestructura móvil rural)  otorgado por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) el 3 de marzo 2016.
Mayu Telecomunicaciones procederá a instalar una mayor infraestructura de telefonía móvil en las zonas rurales del país con una inversión, en una primera etapa, de 7 millones de dólares y beneficiará a cerca de 100,000 habitantes. El transporte del tráfico telefónico se realizará mediante satélites.

En setiembre 2016, OSIPTEL aprobó el primer contrato entre Mayu (OIMR) y Telefónica (OMR), no sin antes exigir modificaciones a dicho contrato. Llama la atención las 18 obligaciones específicas del OIMR, comparada con 4 obligaciones específicas del OMR.

“El 2106 Mayu Telecomunicaciones instalará infraestructura de telefonía móvil en más de 100 áreas rurales en el país, como parte de su  primera etapa de operación. “Buscamos consolidarnos como el primer operador de infraestructura móvil rural del país, ofreciendo a los operadores un nueva herramienta  que facilite  llevar el servicio de manera sostenible a nuevas localidades que hoy no son atendidas y así contribuir al desarrollo de miles de personas”, acotó  el gerente general de Mayu Telecomunicaciones, Omar Tupayachi


 LEY 30083 -  OIMR

La figura del operador de infraestructura móvil rural fue creada por la Ley 30083 ( Set. 2013) y su Reglamento en agosto del 2015, Ley que establece medidas para fortalecer la competencia en el mercado de los servicios públicos móviles, permite a los operadores de telecomunicaciones instalar infraestructura de telefonía móvil en zonas rurales y de preferente interés social.

Cualquier empresa proveedora de infraestructura de telecomunicaciones concesionaria de un servicio portador y que no tenga asignación de espectro radioeléctrico para servicios públicos móviles podría constituirse como un OIMR solicitando su inscripción en un registro de OIMR. Los OIMR no tienen usuarios finales móviles ni numeración propia y los servicios que brindarían a un operador móvil con red (“OMR”) bajo esta figura serían:
 (i) el servicio de transporte (hacia/desde la central de conmutación del OMR)
 (ii) el servicio de Acceso:  facilidades de acceso a la infraestructura desplegada en zonas rurales donde los OMR no cuenten con red.

Los OIMR y los OMV han sido concebidos para proporcionar medios alternativos que fomenten la competencia y el dinamismo en el mercado de los servicios públicos móviles. En el caso particular de los OIMR, se busca que inversionistas desplieguen infraestructura en zonas rurales y brinden servicios de telecomunicaciones apalancando el uso de espectro de los OMR, incrementando así la penetración de los servicios móviles en zonas rurales donde no sea económicamente eficiente para los OMR desplegar redes propias.

Los OIMR tienen ciertas cargas regulatorias como son:

Cumplir con estándares de calidad de red y exigencias mínimas de infraestructura impuestos por el OSIPTEL, los mismos que a la fecha aún no han sido publicados y se encuentran pendientes de desarrollo.
Garantizar la continuidad del servicio que ofrecen al OMR para brindar sus servicios públicos móviles a los usuarios finales o abonados sin interrupciones o interferencias. Para ello, los OIMR deberán adoptar medidas tales como contar con sistemas de respaldo de energía y realizar mantenimientos periódicos a su infraestructura.
Cumplir con el pago de aportes al FITEL y al OSIPTEL, el pago por derecho de concesión y la tasa por explotación comercial de los servicios públicos en lo que respecta al Servicio de Transporte.

La principal prerrogativa del OIMR es poder obligar al primer OMR a que ofrezca sus servicios a contratar con ellos y, en caso de no llegar a un acuerdo, solicitar al OSIPTEL que emita un “mandato de acceso e interconexión” luego de transcurridos 60 días calendario desde que ofreció sus servicios al OMR. Esta obligatoriedad no limita a que luego los OMR puedan desplegar su propia infraestructura en las zonas rurales en las que los OIMR le estén brindando facilidades de red; sin embargo, deberán comunicar esta decisión a los OIMR con 3 meses de anticipación a la fecha en la que tendrían operativa su propia infraestructura y, de ser el caso pagar la penalidad que se hubiese acordado si es que su infraestructura estaría operativa antes del vencimiento del contrato o del plazo fijado por el OSIPTEL en caso se trate de un mandato. Estas dos últimas condiciones buscan garantizar que los OIMR puedan recuperar los costos incurridos en el despliegue de infraestructura propia ante resoluciones unilaterales de contrato, imprevistas y basadas únicamente en la pérdida de la condición establecida por la normativa referida a la falta de infraestructura en la zona en la que los OIMR les brindan sus servicios.

Los OIMR tienen la facultad de cobrar cargos diferenciados de acceso (por la utilización de la red del OIMR por parte de los clientes del OMR) y terminación (por la terminación de llamadas en la red del OIMR) a los OMR.  Por tanto, en tanto el OIMR sea capaz de incrementar el tráfico en su red podrá maximizar los ingresos de su infraestructura propia, lo cual genera incentivos para los OIMR para asumir ciertos esfuerzos comerciales y de distribución del OMR en las zonas rurales donde operan.

OSIPTEL jugará un rol muy importante en la supervisión del cumplimiento de la norma que regula a los OIMR, ya que además de emitir mandatos ante la falta de acuerdo entre los OMR y OIMR estará encargado de supervisar que todos los acuerdos que celebren los OMR y OIMR estén basados en los principios de neutralidad, no discriminación, igualdad de acceso y de libre y leal competencia para luego pronunciarse sobre ellos.

El principal tema pendiente es que el OSIPTEL establezca los lineamientos a seguir para la determinación de los cargos de acceso y terminación que los OIMR estarán facultados a cobrar a los OMR; en donde surgen inquietudes particulares como podrían ser la facultad de OIMR de:
 (a) cobrar cargos fijos (para garantizar la recuperación de la inversión realizada, como ocurre en el caso de proveedores de infraestructura pasiva) y variables
 (b) solo cargos variables y en función a tráfico cursado en la red del OIMR
 (c) cualquier otra combinación de (a) y (b).


B4RN - INTERNET RURAL INGLES

Para 2.300 miembros de las comunidades rurales de Lancashire, en el noroeste de Inglaterra, Christine Conder es una pionera revolucionaria de internet.

Su solución casera a los problemas de conectividad del pueblo en 2009 se convirtió en B4RN (Banda ancha para el norte rural, Broadband for the Rural North ), un proveedor de internet de banda ancha que ofrece velocidades de un gigabit por segundo (1Gbps) a las comunidades del pintoresco Valle de Lune. Esa velocidad es 35 veces mayor que el promedio de 28,9 Mbps de internet en Reino Unido, según Ofcom, el ente regulador de las comunicaciones británico.

Todo comenzó cuando los árboles que separaban a la granja de Chris del punto de internet inalámbrico más cercano -la única conexión a internet del pueblo proporcionada por la Universidad de Lancaster- crecieron demasiado. Se necesitaba una conexión más fuerte y no había alternativas disponibles en el área, así que Chris decidió resolver el problema por sí misma.

Compró un kilómetro de cable de fibra óptica, cavó una zanja con su tractor y conectó su granja al punto de internet. Ahora B4RN afirma haber tendido 3.218 kilómetros de cable de fibra óptica  y conectado a una serie de comunidades locales a su red.

El servicio es tan popular que la empresa tiene trabajo para los próximos 10 años y hasta gente de Sierra Leona, en África, ha asistido a los "Show Tell Day", eventos para comunidades interesadas en replicar el modelo de B4RN.  La organización no conecta casas individuales, sino pueblos enteros, así que todos los pobladores tienen que ponerse de acuerdo para integrarse al sistema.

Cada hogar paga una tarifa de instalación de 150 libras (US$184) y 30 libras (US$36) por mes. Las empresas grandes aportan 60 y 150 libras (US$73 y US$184) mensuales.
La única infraestructura es el cable de fibra óptica conectado a las propiedades.
La mayor parte de la tarea la realizan voluntarios, aunque ahora B4RN también cuenta con 15 trabajadores pagados.
Los agricultores autorizan la entrada a su tierra y los que tienen equipos como excavadoras y tractores hacen el trabajo pesado.
B4RN todavía debe devolver la inversión a sus accionistas para obtener ganancias, aunque una de las condiciones es que los beneficios se reinviertan en la comunidad.

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